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Historia y patrimonio

Vadinienses

Enigmático pueblo el de los Vadinienses, antiguos habitantes de la Montaña Oriental Leonesa, una de las ocho civitates que Ptolomeo distingue como perteneciente a la nación de los cántabros. Las lápidas funerarias de cuarcita son el único testimonio del territorio ocupado por la Gens Vadiniense que se distribuía por las tierras del Ponga y Sella al otro lado de la Cordillera, la Montaña Oriental Leonesa hasta un poco por debajo de Cistierna, por el este el Carrión y al oeste el alto Porma.

El macizo de Peñacorada en Cistierna se alza como peña mojonera de la nación cántabra por el suroeste.??El ejército romano mantiene el orden social y aportó seguridad en el territorio. Despliega la seducción de la cultura romana y con recompensas a los notables y sus familias obtienen la confianza necesaria para que su presencia no resulte ofensiva. En La Montaña Oriental, favorecen el comercio que comienza a circular por los mismos caminos creados para la guerra, intercambios destinados a cubrir las necesidades de los soldados aquí destacados y poco a poco las necesidades creadas a gentes que hasta ese momento carecían de casi todo. La ferocidad de la tribu fue domada con la eliminación sistemática de los elementos más peligrosos y jóvenes, logrado esto la paz se mantiene con la presencia de pequeños contingentes que ocupan algunas posiciones utilizadas en la contienda.??Es pues este barniz romano de los vadinienses, la consecuencia de un trato obligado con los militares romanos destacados en el territorio, y sus vexilationes instaladas en la comarca, la memoria de la feroz resistencia de un pueblo siempre dispuesto a rebelarse.??Misteriosa es también la distribución espacial de la tribu, a un lado y otro de la cordillera, y más misteriosa aún la ausencia de lápidas funerarias en el valle de Sajambre y Valdeón.